Carta a Ruben Blades
¿Será tuyo este texto?

Admirado Rubén.

Desde hace ya unos días que entre los internautas venezolanos, sin distingo de razas, condición social, o banderías políticas, está circulando una carta. Se dice que es tuya, pero bien podría ser un documento apócrifo, tal y como sucedió con aquella "despedida" de Gabriel García Márquez, que él mismo tuvo que rechazar, y aclarar que núnca hubiese podido escribir algo así.

En lo que a mi respecta creo que estamos ante una situación similar. Esto lo afirmo desde mi condición de abogado, la que también es la tuya, ya que no creo que un abogado que se respete se atreva a escribir sobre algo sin antes haber indagado el marco jurídico al que ese algo se refiere.

Al final de esta he de reproducir el texto en cuestión.

En él se señala, transcribo:

" Mi posición siempre ha sido clara: la voluntad del pueblo tiene que ser atendida y también respetada. Creo que Chávez comete un error político, y un horror legal, al no ayudar a crear la posibilidad del referéndum. Que faltaron 600,000 firmas? pero hay mas de un millón que lo piden? Coño, un millón de firmas es un montón de firmas; que el órgano correspondiente, de acuerdo con el proceso legal, sanee las firmas en discusión y que se le de oportunidad a la manifestación de la voluntad Venezolana. AHORA, sea cual fuere el resultado, DEBE SER RESPETADO."

No te creo capaz de aseverar una perogrullada como esa de que la voluntad del pueblo debe ser atentida y también respetada. Quien se precie de demócrata sabe que esa es la base de toda democracia que se respete, que es el fundamento indispensable para que se dé la convivencia ciudadana, sin la cual no es dado pensar que la democracia florezca. Y tú eres un demócrata, y un hombre que ha demostrado hasta la saciedad su sensibilidad social, por lo que dudo que seas de los que crean que hay algunas "voluntades" que deben ser más atendidas y respetadas que otras. Ya sabes a cuáles "voluntades" me refiero. El problema está en que esa afirmación se utiliza como el punto de partida en el que se ha de sustentar la falacia que después se expresa, y que no es otra que la de afirmar que es un horror político y legal que Chávez no ayude a crear la posibilidad de un referéndum. Y déjame que te diga, no te creo capaz de escribir algo con tan poco sentido, tanto en su aspecto gramatical, sintáctico y jurídico, como esto: "al no ayudar a crear la posibilidad de un referéndum."

Lo único que puede hacer Chávez, mejor dicho el Gobierno, para que se lleve a cabo un referéndum, es dotar de fondos suficientes al ente electoral encargado de llevarlo a cabo, así como poner en marcha toda una logística que habrá de facilitarles la tarea a los organismos, e instituciones tanto públicas como privadas, involucradas en él. Y por ese lado dudo que alguien pueda reclamarle algo al Gobierno.

¡Pero fíjate cómo son las cosas! Sin la Constitución de 1999, en Venezuela hoy no existiría la posibilidad de referéndum alguno. Con la Constitución de 1961, que no era otra cosa más que la misma de Pérez Jiménez pero a la que se la "maquilló" con algo de democracia, no se podía pensar en referéndum revocatorio alguno, puesto que en su articulado no se estableció la figura del referéndum revocatorio para los cargos de elección popular.

¿Cómo habría de establecerse si lo que se pretendía es que la soberanía del ciudadano estuviese supeditada a unos órganos de intermediación que lo dejaban inerme ante los poderes del Estado, y también de los otros "poderes", los que en definitiva eran los que mandaban en Venezuela.

¡Bonita democracia"!, aquella en la que el ciudadano sólo podía expresarse una vez cada cinco años!

¡Bonita democracia!, aquella en la que una vez extendido un poder de representación a un Diputado, éste hacía con ese poder lo que le daba la gana, puesto que debía seguir la línea fijada por el partido que lo había colocado en un puesto "salidor", razón por la cual se excluía al ciudadano de cualquier toma de decisión, y fueron innumerables las situaciones en las que un diputado votaba por asuntos que iban contra los intereses de la colectividad que lo había "elegido"... pero que favorecían a quienes le "pagaban" el sueldo.

¡Bonita democracia!, aquella en la que cincuenta mil ciudadanos podían exigir que se considerase una iniciativa legislativa, pero la que al ser introducida en el Congreso estaba condenada a podrirse en el último y más olvidado de sus archivos.

La Constitución de 1999 sí contempla la figura del referéndum, pero no solamente del revocatorio de un mandato, sino también el consultivo y el abrogatorio.

Y esa Constitución, cuyo articulado fue ampliamente debatido ante el país y discutidos a fondo cada uno de sus particulares, fue sometida a referéndum aprobatorio, y el 80% de los electores le dieron el visto bueno. Y después vendría la elección de los representantes del pueblo, los cuales fueron elegidos de manera uninominal, razón por la cual los diputados de las fuerzas que apoyan a la Revolución Bolivariana son mayoría en la Asamblea Nacional. Y eso es así porque el pueblo lo quiso, y no porque a Chávez le dio la gana, tal y como se dice por allí. Y porque en la Constitución se estableció la institución del referendo revocatorio, es la razón por la que en agosto el pueblo habrá de revocarles el mandato a unos cuantos diputados elegidos por él. Diputados que sin estar autorizados por sus electores se cambiaron de bando y en lugar de defender los intereses de su electores se pusieron a la orden de una oligarquía que dice creer en la democracia, pero que hace dos años, el 12 de abril de 2002, aplaudía a rabiar a un tirano que con un decreto espurio estaba enterrando cualquier vestigio de democracia. Había que verlos, Rubén, desgañitándose cada vez que un secuaz del tirano anunciaba que se liquidaba la Asamblea Nacional, que se destituían los Gobernadores electos por el pueblo, eso sí solamente los elegidos por el pueblo chavista porque con los otros no se metieron; es más uno de esos gobernadores, el del estado Zulia, estaba en le Palacio de Gobierno avalando el Decreto que instauraba una dictadura plutocrática, doblando la cerviz ante el tirano y firmando como testigo, así como también lo hizo el mismísimo Cardenal de Caracas.

Y quiénes son los que dicen que Chávez no cree en la democracia, que Chávez está saboteando el Referéndum. Pues los mismos que hicieron campaña en 1999 para que la Constitución no fuese aprobada. Los mismos que afirman que la actual Constitución es "inconstitucional" puesto que derogó la de 1961 que, según ellos, era inderogable; razón por la cual se debe reinstaurar la de 1961, por ser ella la única y verdadera. Los mismos que aplaudían al tirano Pedro Carmona Estanga mientras se "auto juramentaba". Los mismos que sin pudor alguno escriben y dicen por radio y televisión, que la única solución para "salvar" a Venezuela es que los "Marines" invadan el país. Los mismos que a plena luz del día cierran radios y televisoras comunitarias. Los mismos que pretendieron tomar por asalto la embajada de Cuba y exigían que se les entregase a cualquier funcionario del Gobierno Bolivariano que estuviese asilado en ella. Los mismos que hace apenas unas semanas arbitrariamente se dieron a la tarea de violentar el derecho al libre tránsito de los ciudadanos, trancando calles y avenidas, sin importarles que a quienes se les impedía el paso estuviesen urgidos de asistencia médica.

Y otra cosa Rubén. En Venezuela somos algo más de doce millones y medio de ciudadanos los que tenemos derecho a votar. Por lo que un millón de individuos es menos del 10% de las personas que pueden votar. Pero el problema no es el que se plantea en la carta que se te atribuye, el problema es que para que se pueda convocar un referendo revocatorio del mandato del Presidente de la República se requiere que lo soliciten por lo menos dos millones setecientos y pico mil electores, es decir el 20% del padrón electoral. El problema está en que se DEBEN cumplir una serie de requisitos legales para que dicha convocatoria, en el caso de haberse conseguido las firmas requeridas por la Constitución, se hayan cumplido. El problema está en que es nulo cualquier acto si se demuestra que el mismo está viciado, y existiendo una más que fundada sospecha de que por lo menos un millón y medio de las firmas recogidas para solicitar la convocatoria del referéndum son falsas, se les pide que las ratifiquen, es decir que se lleve a cabo un acto en el cual quede en evidencia que esas firmas existen y que no fueron forjadas. El problema está en que sin ese millón y medio de firmas no podrían alcanzar la cantidad mínima de firmas exigidas por la Constitución. ¿No será entonces raro que ellos se nieguen, pero rabiosamente además, a ir a reparar esas firmas. ¿No dice el refrán, que el que no la debe no la teme? ¿Entonces, a qué le temen?

Los chavistas, por exceso de confianza o por desidia, sólo pudieron lograr firmas suficientes para revocarles el mandato a dos diputados. El Consejo Nacional Electoral les dijo que hay que reparar unos cuantos millones de firmas, con lo podrían intentar revocarle el mandato a otros diez diputados. ¿Formó el chavismo un alboroto como el formado por la oposición? Pues no, a reparar y punto.

Esas son las reglas del juego y se aceptan.

Como también se aceptó que el Tribunal Supremo de Justicia sentenciara que el 11 de abril de 2002 no se produjo un golpe de Estado, sino que hubo un "vacío de poder", que los militares que apresaron a un presidente en funciones, y ultra democráticamente electo, no cometieron delito alguno, que el hecho que lo hubiesen retenido contra su voluntad no podía ser tenido como secuestro, sino como custodia preventiva para garantizarle la vida. Y... que todos los actos de los militares insurgentes estaban "preñados" de buenas intenciones.

¡Coño Rubén, y te ponen a decir que "Chávez debe garantizar la democracia y la vigencia de la Constitución y las leyes Venezolanas"!

¿Quién, sino una minoría, es la que ha estado durante más de tres años desestabilizando al país?

¿Acaso esa minoría tendrá el derecho de sobreponerse a la voluntad de una inmensa parte del país que respalda la acción de Gobierno de un presidente, que por primera vez está atendiendo los reclamos de la mayoría?

¿No será acaso respetar la voluntad de la mayoría una de las normas fundamentales de la democracia?

A esa minoría se la respeta, se le permite incluso hacer cosas por las que en otros países, EE UU por ejemplo, estarían presos e indemnizando los daños y perjuicios que sus actos hubiesen ocasionado. Pero a esa minoría se le ha dicho de manera bien clara y tajante que ella tiene los mismos derechos que cualquier marginal, cosa que al parecer no les agrada en lo más mínimo; y que el Gobierno no está dispuesto a preservarle los privilegios que otros gobiernos les confirieron. Razón esta por la cual hacen lo imposible por acabar con ese Gobierno tan desconsiderado, arbitrario, antidemocrático y para más Inri, "castrofacistacomunista".

Y esa misma minoría es la que se ha encargado de fomentar el odio ponzoñoso, al que se hace referencia en el texto que se te atribuye. Para eso dispone del 85% de los medios de comunicación social del país, consiguiendo además eco en los medios de EE UU y en los de algunos países en Europa. Ya sabemos cuáles.

Por último.

Recuerda querido amigo, esto en el caso de haber sido tú el autor del texto de marras, que por allí anda un "Tiburón" queriendo engullir muchas cosas. Y a ese escualo no le interesa en lo más mínimo que Centroamérica, el Caribe y Sudamérica se tornen en la Patria Grande soñada por Bolívar. Por lo que hay que descabezar a quienquiera intente hacer realidad ese sueño. Un sueño que la Revolución Bolivariana ha relanzado, y que pareciera que estuviese siendo compartido por más de un país del área.

Por lo que mi querido y admirado Rubén, parafraseando el grito final de "Plástico":

¡América toda, sin el "Tiburón"!

¡PRESENTE!

Juan Vicente Gómez Gómez

Caracas 11 de abril de 2004, a dos años de haberse producido un inmenso "vacío" de poder.

jvgfotografo@cantv.net

info@rubenblades.com



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por Rubén Blades | 3/8/2004

Para muchos de nosotros la situación en Venezuela es muy confusa y a la vez muy clara. Por un lado es confusa, en cuanto a que las intenciones de ambos grupos, a favor y en contra de Chávez, no resultan del todo transparentes. Veo un enorme nivel de oportunismo. Muchos pescando en río revuelto, para su propio provecho, desahogando angustias personales y viejos enconos sociales y políticos, todos amparándose en la bandera Venezolana. Estas rabias están representadas en todos los grupos en pugna.

Por otro lado, la situación es clara, en cuanto a que el derecho de expresión y la democracia tienen que ser protegidos contra viento y marea. Mi posición siempre ha sido clara: la voluntad del pueblo tiene que ser atendida y también respetada. Creo que Chávez comete un error político, y un horror legal, al no ayudar a crear la posibilidad del referéndum. Que faltaron 600,000 firmas? pero hay mas de un millón que lo piden? Coño, un millón de firmas es un montón de firmas; que el órgano correspondiente, de acuerdo con el proceso legal, sanee las firmas en discusión y que se le de oportunidad a la manifestación de la voluntad Venezolana. AHORA, sea cual fuere el resultado, DEBE SER RESPETADO. Y aquí es donde esta el problema. Los que no están con Chávez; aceptarían un resultado a favor del presidente, o lo declararían un fraude? Y Chávez, y los que están con Chávez; aceptarían un resultado negativo en las urnas, o lo desconocerían? Aquí está el problema para nosotros, los que tratamos de ser objetivos. En Venezuela ahora mismo hay un odio terrible, ponzoñoso.

No voy a envolverme en la inútil discusión de quien creó ese odio. Reconozco que existe y creo que impide cualquier atisbo de objetividad allá en Venezuela. El asunto no es sobre la razón; eso se perdió hace meses. La impresión que tengo es de que el asunto es ahora ver quien lo tiene mas grande, o quien es el mas berraco, y eso no tiene sentido. Mi posición no es apoyar a un bando contra el otro: mi posición es RECORDARLES QUE LO QUE ESTA EN JUEGO ES EL FUTURO! DE UNA NACION.

A Chávez pedirle que respete la ley, que atienda a la realidad y a la gravedad de la situación y que haga todo lo necesario para que se de el referéndum popular; a los ciudadanos votantes de Venezuela, que acudan a las urnas y que voten a conciencia, y al país entero, QUE ACEPTE EL RESULTADO QUE PRODUZCA EL PROCESO. Eso es todo lo que puedo sugerir. Tengo amigos y amigas en ambos lados del conflicto y siguen siendo eso, mis amigos y mis amigas. No pienso envenenarme también. Envenenado no le serviría a nadie, menos a mi. La responsabilidad mayor la tiene el presidente Chávez: garantizar la democracia y la vigencia de la Constitución y las leyes Venezolanas. Una parte importante del país solicita el referéndum: mi opinión es que este debe producirse, para así acabar con la incógnita, de una vez por todas, de si Venezuela desea o no continuar por el camino que ha desarrollado el actual representante del Ejecutivo y relegitimar, o rechazar totalmente, su conducción del país. Esa es mi opinión, Un abrazo, Rubén Blades

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