Elguanchepress-Aguere, 3-1-04

Editado el libro "DICCIONARIO CANARIO DE LA LENGUA", de José Luis Concepción

Francisco P. De Luka *

Acaba de salir al mercado insular la obra arriba citada cuyo autor es el infatigable palmero José Luis Concepción (Breña Alta, 1948) el único canario (no hay otro) que ha publicado 36 ediciones (la última en el 2002 y la primera en 1982) de "Los guanches que sobrevivieron y su descendencia", un "best-seller" en aquella época responsable, junto a "Nombres propios guanches" (1ª edición en 1984), de la toma de conciencia de nuestro pueblo como nación norteafricana y amazigh y del ya gran número de isleños con nombres autóctonos y, además, traducidas aquellas obras a varios idiomas, como lo pudieron- y pueden- comprobar los miles de turistas extranjeros en las tiendas "duty-free" de nuestros aeropuertos. Se puede apreciar por tanto, con las lógicas limitaciones, un balance final altamente positivo.

A pesar de los teniques que el coloniaje y algunas instituciones le pusieron en su camino, este autodidacta luchador por nuestra cultura supo sortearlos y apartarlos con furia guiado por un intenso amor a la Patria archipielágica. No sólo acometió los aspectos histórico-lingüísticos arriba reseñados sino que se sumergió en la esfera etnográfica y costumbrista dando a conocer a nuestra gente toda una serie de vivencias campesinas desde sus "cuadernos de campo". Así surgieron las 17 ediciones de "Costumbres y tradiciones canarias", la última en 1996. El sentido práctico del autor se revela asímismo últimamente en la vertiente ecologista vinculada al senderismo y al conocimiento real de las islas por parte de nuesto pueblo en obras como "Senderos rurales de Tenerife" o "Canarias, pueblo a pueblo".

La obra que hoy presentamos "Diccionario canario de la Lengua" (con léxico guanche incluido) es el primer trabajo en profundidad que el autor aborda en el espinoso y complejo mundo de la lengua filocriolla canaria. Con un sentido eminentemente aglutinador José Luis Concepción me ha sorprendido agradablemente por su capacidad para rescatar e incluir más de un millar de voces pancanarias no contenidas en obras de anteriores autores. Y son muchas de ellas de claras raíces anteriores a la conquista europea aunque posteriormente castellanizadas y que, desde nuestra actividad investigadora y difusora de la lengua guanche-tamazight, no podemos menos que aplaudir por encerrar una riqueza lexicográfica que aumentará, si Achamán quiere, el caudal de la futura lengua guanche una vez verificada su etimología amazigh y zonas de procedencia. En el conjunto de los portuguesismos, americanismos, arcaísmos, palabras con significado diferente en el castellano actual, arabismos, y unos pocos galicismos y anglicismos, subyace toda una estructura lingüistica canaria actual que podrá convivir en el futuro con una lengua canario-amazigh (con soporte gramatical) con la que podamos entendernos con las gentes de la Tamazgha continental, surgida aquella de la escrupulosa recopilación y traducción de los miles de materiales toponímicos, antroponímicos y vocablos comunes guanches de las siete Islas que han pervivido afortunadamente hasta la actualidad. Con esa base lexicográfica, que no es poca, haremos lengua. Con esos mimbres, haremos el cesto.

Por la parte que le toca, el autor, no iniciado en la lengua bereber, ha recopilado magistralmente multitud de voces a partir del trabajo de campo o de la bibliografía preexistente sobre esta materia, limitándose, en el caso de los vocablos guanches, a recogerlos y transcribirlos de los distintos cronistas, historiadores, autores y posteriores lingüístas que con mayor o menor fortuna señalaban o proponían su correspondiente traducción. Asímismo, al margen de lo anterior, el autor expone su particular visión en lo relativo a la interpretación y traducción de casi una decena de vocablos guanches, cuyo análisis no entramos a valorar ya que no es el contenido ni el objetivo esencial de esta obra. Nos quedamos con el hecho positivo de su apariciòn ante nuestro pueblo y de la magnífica acogida que ha tenido en los mass-media y por lo que puede aportar de elevación de la identidad cultural y nacional canaria en estos tiempos de salvaje globalización. Coincidimos igualmente con el autor en que se reconozca nuestra habla canaria actual sin tapujos ni vergüenza y que se enseñe en los colegios aunque no tenga "categoría" de lengua (según algunos especialistas). Debe pues enseñarse y fomentarse. Y añadir que desde nuestro punto de vista consideramos que la variante dialectal del castellano hablado en Canarias posee una pronunciación especial típica de su sistema fonológico, con una curva melódica diferente del castellano clásico hablado en España, además de elementos morfosintácticos únicos y un conjunto lexicográfico o vocabulario propio inmenso, como se puede apreciar en esta obra. Y aunque no se pueda catalogar técnicamente de criolla por conservar la estructura gramatical del castellano, una parte de la fònica y una parte considerable de la léxica es, como dijimos más arriba, filocriolla. Es casi, casi, una lengua que si empleáramos en profundidad, con constancia y con la debida frecuencia léxica, ayudada por nuestra fonética pronunciativa especial y a la "velocidad" adecuada, más de un problema de comunicación tendrían los hispanohablantes de la Metrópoli. Por todo lo dicho, una nueva aportación bibliográfica que enriquece el espacio cultural isleño y que abre nuevos caminos, en lo que a nosotros respecta, para futuras investigaciones en el campo de la reconstrucción lingüística canario-amazigh. Se presentará el próximo día 8 de Enero en el Club La Prensa del periódico El Día. Allí estaremos.

* Asociación Socio-Cultural TAMUSNI.